Dime cómo hablas y te diré cómo será tu vida

PalabrasHay ocasiones en las que el bosque no nos deja ver los árboles y es por ello en gran medida que siempre andamos buscando solución a nuestros problemas fuera de nosotros mismos. Cualquier cambio que realicemos en nuestra vida debe venir primero desde dentro y luego materializarse en el exterior. El lenguaje que usamos de forma cotidiana condiciona de forma determinante la viabilidad de cualquier cambio y por ende nuestro propio futuro.

Cuida tus pensamientos porque se convertirán en palabras.
Cuida tus palabras porque se convertirán en acciones.
Cuida tus acciones porque se convertirán en costumbre.
Cuida tus costumbres porque forjarán tu carácter.
Cuida tu carácter porque forjará tu destino y tu destino será tu vida.
Mahatma Gandhi

¿Queda alguna duda sobre el poder de las palabras? El lenguaje que usamos de forma diaria tiene la capacidad de generar o exterminar vida en función de como se use. Hay frases y expresiones que realmente son demoledoras. ¿Cómo vas a aprobar el examen si estas constantemente diciendo a todo el mundo, no voy a ser capaz de aprobarlo? En ocasiones no nos damos cuenta de estas expresiones que usamos y son realmente nocivas para nuestra vida e incluso diría para nuestra salud. Las palabras tienen la capacidad de generar cambio y es por ello que han de observarse de forma consciente para con ello guiar nuestra vida hacia donde nos queremos dirigir.

Un ejemplo claro del poder de las palabras se da en la manifestación de lo que se conoce como el efecto Pigmalión. Cuando por ejemplo un jefe da feedback positivo de forma continua a su personal directivo, este exhibe un alto desempeño de sus funciones, consiguiendo de esta forma un aumento de su rendimiento.

Cuando decimos a alguien por ejemplo: no vales para nada, lo que hacemos es golpear de forma directa en su línea de flotación. Son frases que debemos eliminar de nuestra expresión porque nos restan energías a nosotros y como no a la persona a la que nos dirigimos. Decía Kipling, las palabras son la mayor droga de la humanidad, así es que cuidado con la forma con la que nos comunicamos.

Pasamos la mayor parte del día criticando a nuestras parejas, a nuestros compañeros, a nuestros jefes, etc., denotando una gran falta de responsabilidad personal. Dejemos de emitir juicios sobre cualquier cosa y sobre todo sobre personas y más aún si no están presentes. No conozco a nadie así y que tenga una vida medianamente razonable.

Tanto si crees que puedes como si crees que no puedes, tienes razón. Henry Ford. En tal caso, ¿por qué creer que no podemos? Creer que puedes, logrará cambios espectaculares en tu vida y en la de los que te rodean. Usa las palabras para manifestarlo y tu sueño se hará realidad. Por eso, dime cómo hablas y te diré como será tu vida.