VI Jornadas OPTIMA LAB: Las personas son la caña 6


El Real Monasterio de San Lorenzo del Escorial está considerado una de las obras más colosales de la época. Es precisamente en esa obra donde podemos encontrar los primeros vestigios históricos sobre personas efectivas. En 1544, Fray Antonio de Villacastín fue nombrado por Felipe II primer Aparejador y superintendente de todos los maniobrables, para llevar a la práctica las concepciones de los Arquitectos Bautista de Toledo y Juan de Herrera. Tal fue su capacidad de trabajo y entrega para garantizar la buena marcha de la economía y calidad de la construcción, que se ganó la confianza del propio Felipe II, hasta el punto que no autorizadba nada propuesto por los arquitectos sin previa consulta con Fray Antonio de Villacastín. Sin duda alguna, todo un ejemplo de artesanía y preocupación por el trabajo bien hecho. Una muestra de efectividad de hace casi 500 años. Quizás por esto, y porque fue donde comenzó mi andadura artesana junto a mi amigo y maestro José Miguel Bolívar, es por lo que guardo cierto cariño a este emblemático lugar de la Sierra de Guadarrama, San Lorenzo del Escorial, que además se ha convertido en el lugar preferido de la red para celebrar sus encuentros.

Los pasados días 23, 24 y 25 de Junio, celebramos las VI Jornadas de Innovación OPTIMA LAB en el Palacio de los Infantes, de Euroforum, en las que pudimos seguir estrechando lazos y creciendo como red productiva. Mi aventura personal comenzó el Miércoles 22, tomando rumbo hacia Córdoba, para recoger a Cruz Guijarro y poner rumbo hacia Madrid. No hay nada como el placer de una buena conversación para calentar motores hacia unas jornadas de intenso trabajo.

Durante el mes de Marzo tuve la oportunidad de participar en el programa de acreditación sobre la «Ciencia de la Felicidad en el Trabajo» del iOpener, de la mano de Santiago García, partner oficial del iOpener Institute para la Península Ibérica. Durante estos meses, como parte de mi proceso de acreditación, he podido trabajar el modelo con mis compañeros de OPTIMA LAB, resultando una experiencia muy gratificante y de la cual hemos podido aprender mucho como nodos y como red. El modelo establecido por Jessica Pryce-Jones define «Happiness at work» como un mindset que posibilita la acción hacia el desarrollo del potencial, poniendo el foco en las personas. Un modelo interesante y de gran utilidad, dado las reflexiones que llega a provocar en las personas. Fue precisamente con la presentación de este trabajo, con lo que dieron comienzo las VI Jornadas. El resultado puso de manifiesto que cuando se trabaja con autonomía, sentido y maestría, se obtienen unos elevados niveles de engagement. Toda una prueba de que cuando se hacen bien las cosas correctas, se experimenta felicidad.

Buena parte de las jornadas las dedicamos a trabajar sobre los servicios profesionales que ofrece la red y cómo quedarán integrados con la distribución de la formación oficial de GTD® para España. También aprovechamos para conocer de mano del maestro Jerónimo Sánchez el curso oficial GTD® Fundamentals. Toda una aventura que promete, como diría el maestro Juanjo Brizuela, unas trabacaciones muy, pero que muy entretenidas.

Como veníamos haciendo desde jornadas anteriores, solemos invitar a distintos expertos en diversas materias, para seguir creciendo y mejorando como profesionales. En esta ocasión tuvimos la suerte de contar con María Montaña Redondo, gran profesional con la que pudimos aprender sobre la importancia del dress-code. A Sonia le hubiese encantado estar ;-).

Nos ofreció un montón de recursos coherentes para poder integrar en función de cada tipo de cuerpo y ocasión. Por lo que a mí me toca, soy consciente de que he de bajar algunas tallas, no sólo por salud, sino porque además resulta complejo vestir normal cuando eres bajo y además endomorfo :’(. Bueno hay por ahí algún primavera que otro ;-).

Las jornadas también son una oportunidad para socializar. En esta ocasión aprovechamos para conocer en persona a Alberto Almoguera. He de confesar que me hacía mucha ilusión conocerlo ya que le sigo desde hace tiempo. Sus publicaciones me han inspirado para escribir más de un post en este blog. Además pude comprobar, tras la grata conversación que pudimos mantener con él durante la cena del Jueves, que cuando alguien se propone algo y lo persigue de forma persistente, se consigue. Gracias Alberto por el ejemplo. Y como no, nuestra visita obligada al Tandoori Station, nuestro balneario oficial para recuperar la energía y poner a prueba la resistencia de nuestro paladar. Me muero por volver ;-).

Algo que ha marcado la diferencia respecto de las anteriores jornadas, ha sido la ausencia de Jesús Serrano. Fruto de la coherencia de la que tanto habla, ha decidido bajar el ritmo durante algún tiempo, para poder coger oxígeno y recuperar equilibrio, tan necesario para conseguir resultados. Estoy convencido que será pronto y que en breve volveremos a contar con él. Te hemos echado de menos, aunque su conexión durante las jornadas fue una gran sorpresa. Un fuerte abrazo!

Durante las jornadas, tod@s tuvimos oportunidad de compartir el estado de cada uno de los proyectos de red en los que andamos trabajando y de desempeñar distintos roles dentro de las jornadas. Por ejemplo, David Sánchez facilitó gran parte de las sesiones creativas que tuvimos. Paz Garde nos habló de la importancia del uso del lenguaje en la comunicación. Cruz Guijarro compartió los resultados de sus últimos trabajos y José Miguel Bolívar nos habló de diversos conceptos innovadores sobre las que pudimos reflexionar en red. Toda una esencia de efectividad.

No quería terminar estas crónicas, sin dar las gracias a Oscar Moussa por el fantástico vídeo resumen que nos ha preparado sobre las Jornadas. Sin duda alguna, un gran profesional que dará mucho que hablar, como queda patente en la calidad del trabajo que ha realizado.

Como siempre, han sido unas jornadas fantásticas, efectivas, divertidas, intensas e ilusionantes. Mi abuela siempre me decía que, «sarna con gusto no pica». Gran verdad. Cuando hay compromiso, convicción, confianza, ganas y se genera una cultura que potencia todo ello, todo es posible, porque como dice el maestro David Sánchez, «Sí, las redes sociales son geniales… Pero las personas son la caña». Nos vemos en las próximas jornadas.